PremiumFavoritaXOXO
Sellado con un beso. Marcas de pintalabios, polaroids, y cada toque deja otro beso.
Ocasiones
Las flores se marchitan y los bombones no duran ni la noche. Una carta de amor que se abre con un toque, un ramo que eliges flor a flor o un cielo nocturno donde cada foto es una estrella seguirán ahí el próximo febrero.
PremiumFavoritaSellado con un beso. Marcas de pintalabios, polaroids, y cada toque deja otro beso.
PremiumCorre la cortina y pulsa el botón. Cuatro flashes, y sale una tira de fotos de los dos.
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PremiumDesata el lazo. Un collage de vichy rosa con lirios de verdad, polaroids y vuestra canción.
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PremiumDale cuerda a la llave. La tapa se abre, una bailarina gira con la melodía y vuestras fotos aparecen en su espejo.
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PremiumGira la llave. Un collage de amor gótico con rosas negras, terciopelo rojo y vuestra canción.
PremiumLevanta el papel de seda. Un álbum en acuarela con vuestras fotos, perlas y flores prensadas.
PremiumSe suele decir que la felicitación de San Valentín más antigua en inglés es una carta: en febrero de 1477, Margery Brews escribió a John Paston llamándole “mi muy amado Valentín”, mientras sus familias regateaban la dote. La carta es la plantilla gratuita y su saludo se puede cambiar, así que empieza como ella y luego escribe lo que solo tú has notado este año.
Hacer este regaloEl fotomatón dispara cuatro veces e imprime una tira, así que dale cuatro fotos en orden: el primer año, el segundo, el tercero, ahora. O cuatro de una sola noche que salió bien. Imprímela en blanco y negro y cambia el letrero de arriba por algo vuestro: el punto empieza una segunda línea, así que “TÚ Y YO · DESDE 2019” cabe en sus 24 caracteres. Y la frase a mano de al lado: “la foto en la que no miras”.
Hacer este regaloXOXO escribe cómo le llamas con letras recortadas de periódico, como una nota de rescate. Pon el mote que nadie más puede usar, hasta 16 caracteres. Bajo la primera foto va una tarjeta con las frases que subrayarías en un libro sobre esa persona, ya subrayadas. Donde toque, cae un beso.
Hacer este regaloUn frasco de notas dobladas que salen de una en una. Catorce bastan para decir algo de verdad y se escriben en una tarde. Que cada una sea un momento y no una cualidad: no “eres buena persona”, sino “aprendiste la receta de mi madre por teléfono, sin decírmelo”. Léelas en voz alta antes de enviarlo y quita las que podrían ser de cualquiera.
Hacer este regaloSe monta tallo a tallo, así que puede ser lo que le gusta de verdad: peonías si son lo suyo, girasoles si las rosas le aburren, en los colores de esa bufanda que no se quita nunca. No se marchita el fin de semana ni cuesta más el catorce. La tarjeta admite 30 caracteres: “Peonías. Dijiste peonías.” En Cataluña sirve también para Sant Jordi, el 23 de abril, con un libro al lado.
Hacer este regaloUn diario de cuero negro, una carta del tarot, rosas oscuras y un cuervo: San Valentín para quien prefiere un cuervo a un cupido. Puedes cambiar tres cosas: el titular recortado (“otra vez tú”), las palabras recortadas junto a los naipes (“todo, otra vez”) y el nombre de la carta del tarot, que debería significar algo que solo entendáis: “el último metro”, “quien se quedó”.
Hacer este regaloPara quien no soporta lo cursi. Los gatos celebran una vista, cada uno lee una conclusión que has escrito y cae el sello: culpable, visto bueno, icono certificado o indulto. Acúsale de “quedarse con mi lado de la cama, cada noche”, añade conclusiones como “dice que odia las comedias románticas y lloró en la del aeropuerto” y elige visto bueno.
Hacer este regaloLos planes de San Valentín se disfrutan más si se descubren. Pon las pistas en orden: una foto de la puerta del restaurante con “viernes, 21:00”, una foto de un billete de tren y, en la última tarjeta, la que rascará con más ganas, la frase grande: “Haz la maleta. Volvemos el domingo.”
Hacer este regaloUn collage de cuadros rosas que se despliega al deshacer el lazo, con una entrada en el centro. Cambia lo que dice por el plan real, en 26 caracteres: “para dos. Trae abrigo.” En la postal escrita a mano cabe una frase y el lugar donde quedar.
Hacer este regaloUn tocadiscos que pone su canción mientras gira el vinilo. Ponle nombre al álbum, al artista y a la etiqueta de la cara: álbum “Lo que pongo cuando no estás”, artista “quien no sabe cantar”, cara “Cara Tú y Yo”. Tus fotos están en una caja como portadas, y tu mensaje va impreso en las notas del disco.
Hacer este regaloUn pequeño juego retro: arrastra una cesta para atrapar corazones, cada nivel descubre una de tus fotos y el último muestra tu mensaje. Tú decides cuántos hay que atrapar por nivel, de 3 a 20: ocho es una partida bonita; veinte, un reto. Y en la pantalla de título: “NIVEL 14: ENTRA EL J2”.
Hacer este regaloLa otra plantilla gratuita: un cielo nocturno donde cada foto es una estrella. Va de estrella en estrella y, cuando las encuentra todas, se unen en un corazón y aparece tu frase debajo. Usa una foto de cada sitio donde os habéis visto y termina con la fecha en que os volvéis a ver.
Hacer este regaloCómo hacerlo
Las flores se marchitan, los bombones no llegan a las diez y la tarjeta acaba en un cajón. Un regalo que abre en su móvil, una carta con sello de lacre, un ramo que has elegido tallo a tallo, un cielo en el que cada estrella es una foto vuestra, sigue ahí el febrero que viene, y el otro.
No un “te quiero” a secas; ya lo sabe. Escribe lo que has notado este año: cómo hace el café, lo que hizo la semana que se te vino abajo, lo que te apetece que venga. Unas pocas líneas que solo le vayan a esa persona. The Letter es gratis y se abre con un sello; XOXO y Coquette son para tontear.
Con dos o tres fotos basta: la primera que os hicisteis y la más reciente. En Bouquet eliges tú las flores y nunca se marchitan; en Bloom se abre una sola flor mientras mantiene pulsada la pantalla. Añade una canción de la biblioteca, o treinta segundos de la vuestra, la grabación real, esperando al final a un toque. Un mensaje de voz al final, un extra de pago, llega más hondo que cualquier línea escrita.
En una plantilla premium, prográmalo para que se abra a medianoche del catorce, o a primera hora, antes de que el día se llene de ruido. Si hay cena, imprime la tarjeta QR y déjala bajo su plato; se abre con la cámara del móvil. Si estáis lejos, llega en el segundo en que lo envías, y su reacción vuelve directa.
Elige una plantilla ligera, Kawaii, Arcade, XOXO, escribe dos líneas sinceras y se lee como un gesto, no como una declaración. El peso lo pone lo que escribes, no el formato.
Sí. El editor funciona en el móvil, la vista previa cambia mientras escribes y las fotos salen directamente del carrete. Diez minutos es un cálculo justo, más si te da por reescribir el mensaje.
Dos plantillas son gratis, con hasta diez fotos, nuestra biblioteca de música y una canción de verdad que se escucha con un toque, y se publican con un pequeño pie que dice “Hecho con Ethos”. Las premium son un solo pago por esa plantilla, para siempre, sin suscripción, y añaden vídeo, mensajes de voz, veinte fotos, programación y contraseña.